Modo Oscuro

La inteligencia artificial y como la ciencia aumentarĂ¡ (1)

abr 30, 2023
Por Leonardo M. // Ritual y Propaganda
№ 57

Estimado lector,

Durante décadas, la inteligencia artificial ha ido avanzando a una velocidad vertiginosa, prometiendo revolucionar el futuro del ser humano como lo conocemos.

En este newsletter de tres partes, veremos aspectos diversos de la profecĂ­a bĂ­blica y cuĂ¡l creo que es el rol de la I.A. y la tecnologĂ­a en el final de los tiempos.
"Pero tĂº, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrĂ¡n de aquĂ­ para allĂ¡, y la ciencia se aumentarĂ¡."
‭‭–Daniel‬ ‭12‬:‭4‬ ‭
Es claro que en el tiempo de la TribulaciĂ³n habrĂ¡ avances tecnolĂ³gicos que ahora no vemos en su total capacidad. Nuestra generaciĂ³n, sin embargo, experimenta las etapas tempranas de este conocimiento.



Hace 2500 años un Ă¡ngel le mostrĂ³ a Daniel una visiĂ³n del futuro (Daniel 12). Entre la informaciĂ³n que Ă©l recibiĂ³, se le dijo que el conocimiento de las naciones no serĂ­a como el de su Ă©poca, sino mucho mayor.

El dominio de la electricidad, la revoluciĂ³n industrial y la revoluciĂ³n digital son parte del cumplimiento de esta profecĂ­a. Sobre esta Ăºltima destaca el desarrollo de la inteligencia artificial o I.A.

Existen dos funciones de la I.A. de las que el mundo estĂ¡ hablando Ăºltimamente. Una es la capacidad de generar imĂ¡genes realistas de cualquier tipo (DALL-E, Midjorney); y la otra es la capacidad de simular una conversaciĂ³n humana inteligente (Chat GPT).

La primera, tambiĂ©n llamada inteligencia artificial generativa, sirve introduciendo palabras clave y descripciones de lo que se quiere crear. El resultado es una imagen fotogrĂ¡fica de las palabras ingresadas, tan realista como una foto original.

El problema, en sus primeros meses de uso, fue que el sistema de A.I. tenĂ­a dificultad para generar manos humanas, resultando en personas con seis dedos en las manos.



Es interesante que esto es una rĂ©plica del problema de diseño que tambiĂ©n tenĂ­a la descendencia imperfecta de los Ă¡ngeles caĂ­dos del GĂ©nesis 6:4. Los Vigilantes se procrearon con mujeres humanas, resultando gigantes de seis dedos en las manos y los pies (2 Samuel 21:20).
"Y hubo guerra otra vez en Gat, donde había un hombre de gran estatura que tenía veinticuatro dedos, seis en cada mano y seis en cada pie; él también descendía de los gigantes."
–1 CrĂ³nicas 20:6
Cuando uno investiga sobre este problema de la I.A., se le atribuye a la complejidad de las manos humanas, incluso siendo un reto para los dibujantes en papel ¿AplicarĂ­a esto tambiĂ©n a la ingenierĂ­a genĂ©tica imperfecta de Ă¡ngeles caĂ­dos y mujeres humanas?

Tengamos en cuenta que, por mĂ¡s que se sepa que las personas o elementos en las imĂ¡genes generadas no son reales, el alterar la percepciĂ³n de la realidad a un punto donde uno puede ser engañado, es espiritualmente peligroso.

Consideremos estos escenarios bíblicos sobre el engaño o la mentira:
  1. Al final de los tiempos, Dios dice que enviarĂ¡ un poder engañoso a quienes no acepten la verdad (2 Tesalonicenses 2:11-12).
  2. SatanĂ¡s dirige el mundo terrenal actual, Él es descrito como el padre de la mentira (Juan 8:44).
  3. El Anticristo y el Falso Profeta realizarĂ¡n engaños y prodigios mentirosos durante la semana 70 de Daniel (2 Tesalonicenses 2:9).
En el caso de Chat GPT, uno puede conversar con la I.A. de una manera fluida, casi humana. Algunas figuras de la tecnologĂ­a incluso han advertido sobre esto, pero las empresas de todo tipo desean integrar sus sistemas a este servicio.



La meta de esta tecnologĂ­a serĂ¡ crea una consciencia humana artificial, un ser con las mismas capacidades del ser humano e incluso superiores.

Si Dios es el Ăºnico que puede crear la consciencia (el alma), ¿QuĂ© es lo que estarĂ­a dentro de una I.A. mĂ¡s evolucionada? Es justo para un cristiano preguntarse si una hueste demoniaca tendrĂ­a la capacidad de poseer una I.A. o un robot/androide.
“Y se le permitiĂ³ infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.”
‭‭–Apocalipsis‬ ‭13‬:‭15‬
La imagen que se construirĂ¡ en nombre del anticristo tendrĂ¡ "vida" artificial, y esto serĂ¡ posible mediante tecnologĂ­a avanzada y hechicerĂ­a, los cuales en el tiempo de la TribulaciĂ³n no tendrĂ¡n mucha distinciĂ³n.

La ciencia harĂ¡ que la magia sea real, convertirĂ¡ simples humanos en magos, a travĂ©s de la sĂ­ntesis de la mente, el cuerpo y la tecnologĂ­a. En lugar de rudimentos mĂ¡gicos para la realizaciĂ³n de los trucos, tendrĂ¡n la ciencia avanzada.

No es una sorpresa que Daniel, el profeta que viviĂ³ bajo la demanda del sistema babilĂ³nico de adorar a la imagen del rey Nabucodonosor (Daniel 3:12-30), sea quien recibiĂ³ gran parte de la revelaciĂ³n de los Ăºltimos tiempos.

Pese a que la imagen no es una creaciĂ³n orgĂ¡nica, actuarĂ¡ como si lo fuera, asombrando a las naciones. Los demonios ya pueden en cierto grado habitar la tecnologĂ­a actual, no hay duda que lo harĂ¡n en su forma completa en el futuro.



Pablo expuso con claridad que en las imĂ¡genes e Ă­dolos paganos del mundo antiguo, habitan demonios, huestes de maldad buscando adoraciĂ³n y sacrificios como si fueran dioses.
“No estoy diciendo que los sacrificios a los Ă­dolos tienen algĂºn valor ni que los Ă­dolos mismos lo tengan. No, porque esos sacrificios se ofrecen a los demonios, no a Dios, y no quiero que ustedes compartan con los demonios.”
‭‭–1 Corintios‬ ‭10‬:‭19‬-‭20‬
Si los Ă­dolos, antes construidos de oro, plata o madera, contenĂ­an demonios, no debe sorprender que otra posible guarida sea el metal, el aluminio y los microchips. Al final, si la humanidad idolatra estas cosas, los demonios estarĂ¡n ahĂ­.

No nos equivoquemos, la gente desea ser parte del desarrollo de la ciencia y la tecnologĂ­a porque quieren ser como Dios, la antigua mentira de SatanĂ¡s en el EdĂ©n (GĂ©nesis 3:5). Tras años de condicionamiento darwiniano, la humanidad caerĂ¡ en la farsa tecnolĂ³gica.

ContinuarĂ¡ en la parte 2.

No olvide que puede compartir el material con sus familiares y cercanos.

Leonardo M.

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