Esta es la parte II del estudio de sectas. Los Testigos de Jehová son un grupo que comenzó como estudio bÃblico en Pensilvania, EEUU, en la década de 1870. Se les conoció oficialmente como "Testigos de Jehová" en 1931, haciendo uso de la predicación puerta a puerta, como parte de su sistema de salvación por obras.
Este grupo suele ubicarse en zonas peatonales transitadas, permaneciendo discretos junto a sus exhibidores y esperando a que los transeúntes se acerquen. En estos estantes, presentan sus revistas, que en su mayorÃa tratan temas sociales y profecÃas sobre el fin de los tiempos.
Fuentes de autoridad extra bÃblicas usadas por los Testigos de Jehová:
La Traducción del Nuevo Mundo (TNM) de la Biblia, creada, revisada y modificada por los Testigos de Jehová para respaldar sus doctrinas.
Publicaciones como las revistas La Atalaya y ¡Despertad!.
"Estudios de las Escrituras", considerados por ellos superiores a la Biblia misma.
Estas son las falsas doctrinas fundamentales y exclusivas de los Testigos de Jehová:
- El alma humana deja de existir al morir.
- El infierno es la tumba común donde se entierran a los muertos.
- Creencia en la aniquilación: no hay tormento eterno.
- El EspÃritu Santo no es una persona.
- El EspÃritu Santo no forma parte de la Trinidad.
- Jesucristo fue el primer ser creado.
- Jesucristo resucitó como espÃritu, no como cuerpo.

Si bien algunos de sus miembros tienen argumentos muy astutos que podrÃan sonar "bÃblicos", principalmente estos se basan en mezclar dispensaciones incorrectas y alegorizar las Escrituras. Aquà tenemos las refutaciones de las doctrinas fundamentales de los testigos de Jehová:
(1) El alma deja de existir al morir
Los testigos de Jehová sostienen que el alma muere, citando Ezequiel 18:4: “El alma que pecare, esa morirá”. Interpretan esto literalmente como extinción absoluta de la persona. Sin embargo, en el Antiguo Testamento, la palabra alma/persona suele referirse a la persona completa, es decir, el cuerpo y el alma juntos (LevÃtico 5:2; Números 19:22; Genesis 46:26).
Más importante aún, el Nuevo Testamento aclara esta separación. 2 Corintios 5:8 dice que los creyentes “Estamos confiados, digo, y querrÃamos más bien peregrinar del cuerpo, y estar presentes con el Señor”.
Esto afirma claramente que el alma se separa del cuerpo después de la muerte, lo que contradice directamente la enseñanza de los Testigos de Jehová.
(2) El infierno es la tumba de la humanidad
Los testigos de Jehová equiparan el infierno con la tumba terrenal basándose en Revelación 20:13-14, argumentando que, dado que “la muerte y el infierno dieron a los muertos”, pues deben de ser lo mismo. Sin embargo, el contexto es el juicio del Gran Trono Blanco después del milenio, un evento futuro.
Además, Lucas 16:19-26 (el hombre rico y Lázaro) revela el infierno como un verdadero lugar de tormento separado del seno de Abraham. Las tumbas no arden ni atormentan, es solo tierra alrededor del cuerpo muerto, por lo tanto, el infierno no puede equipararse con la tumba.
Mateo 18:8-9 advierte sobre ser arrojados al “fuego eterno”, lo cual no se explica si el infierno es la tumba a la que todos finalmente entran. El fuego eterno descrito demuestra la naturaleza atormentadora del infierno, lo que contradice la definición de los Testigos de Jehová.
(3) Aniquilación
Creen que las almas no salvas son finalmente destruidas o dejan de existir. Revelación 20:15 habla de ser arrojadas al lago de fuego. Los testigos de Jehová interpretan que este fuego consume completamente las almas, aniquilándolas en su totalidad.
Sin embargo, IsaÃas 66:24 y Revelación 14:11 describen un tormento eterno donde "su gusano nunca morirá" y "el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás". Por lo tanto, la supuesta aniquilación niega la enseñanza bÃblica del castigo eterno, literal y consciente.

(4) y (5) La naturaleza del EspÃritu Santo
Los testigos de Jehová enseñan que el EspÃritu Santo es una “fuerza” impersonal usada por Dios, no una persona ni parte de la Trinidad. Su texto de prueba, Génesis 1:2, “y el EspÃritu de Dios se movÃa sobre la haz de las aguas”, es insuficiente para negar su personalidad.
La refutación se puede leer en Juan 14:16-17, donde Jesús habla de “otro Consolador... para que esté con vosotros para siempre”, usando la forma expresiva de una persona. El EspÃritu Santo puede ser contristado, resistido y blasfemado, rasgos que solo son posibles en una persona.
1 Juan 5:7 confirma además la Trinidad: “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el EspÃritu Santo; y estos tres son uno”.
(6) Jesús como ser creado
La creencia de que Jesús fue la primera creación de Dios y no co-eterno con el Padre contradice Génesis 1:1, “En el principio creó Dios…”, que afirma la existencia eterna de Dios en las tres personas, el Padre, el Verbo, y el EspÃritu Santo. Hebreos 1:8 llama explÃcitamente al Verbo, es decir a Jesucristo, un Dios: “Mas al Hijo: Tu trono, oh Dios, por los siglos de los siglos”. Por lo tanto, Jesús es plenamente Dios, un ser plenamente eterno.
(7) La resurrección de Jesús como espÃritu
Los testigos afirman que Jesús resucitó solo como espÃritu, citando 1 Pedro 3:18. Pero el versÃculo completo afirma que Jesús fue “mortificado a la verdad en la carne, pero vivificado por el EspÃritu”, lo que significa que el EspÃritu lo vivificó, no que se convirtió en un espÃritu.
Lucas 24:36-39 lo aclara, Jesús se apareció corporalmente, invitando a sus discÃpulos a tocarlo, demostrando que no era un simple espÃritu inmaterial.

Un punto clave de las creencias de los Testigos de Jehová es su visión sobre el fin de los tiempos. Si revisamos La Atalaya de Abril de 2026, vemos que a pesar de lo que dice Revelación 19 sobre Jesús regresando con una espada, los Testigos de Jehová deciden ilustrarlo con un arco y una flecha, conectándolo con Revelación 6:2.
Aquà surge un error importante. El verdadero creyente bÃblico interpreta que ese jinete del caballo blanco con un arco es, en realidad, el Anticristo. Los Testigos, al no creer en un Anticristo como individuo literal, sino como un concepto que engloba a quienes se oponen a ellos, terminan identificando a ese jinete con Jesucristo.
Este es un ejemplo claro de cómo una interpretación adultera sobre un solo personaje termina transformando toda su estructura profética y distanciándolos de la verdadera revelación bÃblica.
Finalmente, este grupo tampoco cree en el rapto de la Iglesia antes de la tribulación, ya que se atribuyen a sà mismos las profecÃas del pueblo judÃo. De ahà la falacia de que son los 144,000 testigos. Esta secta espiritualiza las promesas literales, territoriales y polÃticas dadas a la nación de Israel para aplicárselas erróneamente a ellos. Un error común entre otros grupos que creen en el rapto después de la tribulación.
Este fue un breve análisis de la doctrina de los Testigos de Jehová. No olvide compartir el material con sus familiares y cercanos.
Leonardo M.
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Leonardo Moreno
Estudiante de teologÃa en TBDI, premilenialista, pretribulacionista, amante de la profecÃa bÃblica y seguidor de Jesús. Escribo sobre los 66 libros de la Biblia, las falsas doctrinas y el gnosticismo en el cine. Puede leer el archivo del newsletter desde este enlace.
Estudiante de teologÃa en TBDI, premilenialista, pretribulacionista, amante de la profecÃa bÃblica y seguidor de Jesús. Escribo sobre los 66 libros de la Biblia, las falsas doctrinas y el gnosticismo en el cine. Puede leer el archivo del newsletter desde este enlace.